Amenazas para el oso polar
A lo largo de los años, el hombre ha cazado osos polares para proveerse de su carne y piel. En otros casos, simplemente por deporte o por la falsa creencia de que atacan al ser humano. Esto no sucede, siempre y cuando no se sienta amenazado dentro de su hábitat natural, como cualquier otro animal.
En 2008, la caza inmoderada estuvo a punto de ocasionar la extinción de esta especie, pero organizaciones a favor del medio ambiente, prohibieron estas acciones humanas en varios países del mundo o establecieron límites autorizados para cazar cierta cantidad al año.
Por otro lado, igual de alarmante es el problema del calentamiento global que ocasiona el derretimiento del hielo representando un peligro constante para este y otros animales que viven en las mismas condiciones, obligando al oso blanco a retirarse a tierra firme y a tomar acciones que cambian por completo su ciclo reproductivo. Esto ha provocado la disminución de nacimientos de oso polar.
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